Viggro

Almidón Modificado de Alto Peso Molecular que Ayuda a Mejorar el Rendimiento y la Recuperación

Almidón Modificado de Alto Peso Molecular que Ayuda a Mejorar el Rendimiento y la Recuperación

Almidón modificado de alto peso molecular, rico en amilopectinas, que ha sido mejorado con antioxidantes para contribuir a la recuperación del tejido muscular y brindar energía de manera continuada durante el entrenamiento. Además, Viggro es carbohidrato de excelente valor nutricional para complementar dietas en pacientes con enfermedades crónicas no transmisibles y aquellos que buscan reducir su porcentaje de grasa, con el propósito de controlar los picos de insulina.

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VIGGRO de MTX ELITE BODYBUILDING es un carbohidrato hidrolizado rico en amilopectinas (99%) mejorado con antioxidantes capaces de proteger el tejido muscular de las agresiones que los radicales libres producen durante el ejercicio físico.

La exclusiva estructura de VIGGRO, similar al glucógeno, su alto peso molecular y su baja osmolaridad permiten un tránsito digestivo mucho más rápido que otros azúcares convencionales sin sus efectos adversos. Esto logra una rápida e inmejorable fuente de energía altamente disponible tanto para la actividad física como para la recuperación.

Así, VIGGRO es una formula especialmente diseñada para recargar los depósitos musculares de glucógeno, de una manera muy rápida y minimizando la posibilidad de problemas gástricos. VIGGRO está constituido en un 94% por amilopectinas (carbohidratos de alto peso molecular), enriquecidos con ácido alfa-lipoico y antioxidantes). 

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Las principales propiedades de VIGGRO son:

+  Recarga los depósitos de hidratos de carbono de una manera efectiva y sin picos pronunciados de insulina.

+  Mejora la absorción del agua que acompaña a los carbohidratos.

+  Amortigua los efectos nocivos de los radicales libres.

+  Estímula procesos anabólicos celulares y es un fuerte anti-catabólico.

+  Otorga energía de manera prolongada.

+  Maximiza el rendimiento deportivo. 

¿Qué son los Carbohidratos?

Los carbohidratos o hidratos de carbono son sustancias orgánicas que constituyen las biomoléculas más abundantes de la naturaleza. Estos son elaborados por los vegetales y microorganismos a partir del dióxido de carbono y el agua, con la utilización de la energía solar. 

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Los hidratos de carbono están formados por átomos de carbono, hidrógeno y oxígeno, que en la gran mayoría de las biomoléculas de este grupo, presentan una relación de 2 átomos de H por 1 de Oxígeno, determinando una formula general para los hidratos de carbono (CH2O)n, donde n puede corresponder a una cantidad de entre 3 a 7 átomos de carbono. No obstante, químicamente existen otras sustancias, como la ribosa, clasificadas dentro de este grupo, que no responden a esta fórmula, e incluso pueden contener átomos de azufre, nitrógeno, o fósforo. Debido a esto, algunos autores utilizan la terminología glúcidos para referirse a todas las biomoléculas que forma este grupo.

Los glúcidos constituyen uno de los macronutrientes indispensables en la alimentación, cuya ventaja fundamental en el metabolismo energético estaba en ser el único macronutriente capaz de dar energía sin utilizar el oxígeno. Además, el hecho de que en su molécula contenga una alta proporción de oxigeno, (el cual se aprovecha en los procesos de oxidación), hace que la necesidad de aportar este gas desde el exterior sea menor que cuando se degradan los otros macronutrientes, especialmente las grasas.

Las moléculas más elementales de los glúcidos son los azúcares simples (monosacáridos) como la glucosa, la fructosa y la galactosa. Cuando se combinan dos azúcares simples se forman los disacáridos como la maltosa, la sacarosa y la lactosa. También podemos encontrar oligosacáridos (formados por 3 a 10 monosacáridos) y polisacáridos constituidos desde 10 hasta varios centenares de miles de monosacáridos.

El ser humano puede digerir y asimilar algunos polisacáridos, como las féculas vegetales, o almidones comestibles, presentes en las  patatas, judías, remolachas, legumbres, cereales y granos, a partir de los cuales se elaboran productos como el pan, las pastas, etc.

Hay otro tipo de polisacáridos no digeribles como la celulosa, se encuentran exclusivamente en los vegetales, constituyendo sus partes estructurales, (tallos, cáscaras de las frutas, semillas y hojas), que estimulan los procesos digestivos y peristálticos.

El glucógeno constituye el mayor polisacárido sintetizado a partir de la glucosa por los tejidos animales. 

El concepto de Índice Glucémico

Es un ranking de clasificación de los alimentos, determinado por la velocidad con que estos determinan elevaciones de la glucosa sanguínea.

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Origen del concepto de índices glucémicos: 

La primera clasificación de los alimentos de acuerdo al índice glucémico fue realizada por Otto y Niklas (1980), los cuales valoraron la respuesta de la glucemia al ingerir diversos alimentos.

En 1981 el Dr. D. Jenkins de la Universidad de Toronto, realizó un estudio en personas voluntarias (no diabéticas) para valorar, la respuesta de la glucemia después de ingerir 62 alimentos distintos, ricos en hidratos de carbono, y analizó las respuestas de la glucosa sanguínea cada 15 min durante la 1º hora, y cada 30 min durante la 2º hora, después de consumir cada uno de los alimentos seleccionados. Así publicó la primera lista de índices glucémicos correspondientes a los 62 alimentos evaluados.

Este trabajo estimuló numerosas investigaciones sobre el IG de los alimentos, y las diversas comidas, llegándose a desarrollar varias tablas de referencia, las cuales a pesar de ciertas controversias coinciden en que el IG es un factor de gran importancia en la alimentación, no solo para el tratamiento de patologías como la diabetes, las hiperlipidemias, o de la obesidad, sino también para todo tipo de personas, incluso deportistas. Los rankings de IG aplicados a los alimentos estudiados se pueden utilizar tanto a diabéticos como a personas sanas.

Alimentos de referencia para clasificar los índices glucémicos:

Originalmente los IG de los alimentos fueron determinados comparando su respuesta glucémica con la causada por el consumo de una solución con 50 g de glucosa pura, la cual se considerada que desencadenaba una respuesta glucemia estándar (IG = 100%), pero esta metodología fue cuestionada porque la solución era excesivamente dulce y podría generar una demora en el vaciado gástrico, por lo que algunos científicos optaron por tomar al pan blanco (Una porción que aporte una cantidad de 50 g de hidratos de carbono "puros") como referencia para establecer los índices glucémicos (IG) de los demás alimentos. No obstante se ha comprobado que el pan blanco genera una respuesta insulinica proporcionalmente más alta con relación a la que desencadena por la misma cantidad glucosa o de otros alimentos, de modo que las posibilidades de estimular la síntesis de grasas en los adipocitos a partir de la glucosa es mayor.

Debido a estas dos metodologías diferentes para clasificar los IG, en los estudios encontramos dos alimentos de referencia, la glucosa y el pan blanco, a partir de los cuales se clasifica el IG de los demás alimentos, estableciendo un ranking de acuerdo a la velocidad con que estos teóricamente se asimilan en la sangre. Estas dos referencias podrán ser ajustadas proporcionalmente, debido a que el IG del pan blanco es en media del 73% respecto al de la glucosa, entonces si se dispone de los IG basados en la glucosa se debe multiplicar el valor por 1,37 y se obtiene el equivalente para la clasificación en base al pan blanco, y del mismo modo si se tienen los índices basados en el pan blanco, éstos se multiplican, por 0,73 para obtener la clasificación basada en la glucosa

Debido a que el índice glucémico de los alimentos constituye una variable de gran importancia para controlar la alimentación, especialmente destinada a la salud, por su elevada relación con la prevención de trastornos metabólicos como la diabetes tipo 2, u otros de origen cardiovascular, obesidad, cáncer de colon o de mama. El control de la carga glucémica de la alimentación determinada por el índice glucémico y el contenido de hidratos de carbono de la dieta, es un factor de fundamental interés, para la nutrición.

¿Por qué es necesaria la suplementación con Carbohidratos?

Actualmente, las ciencias del deporte no tienen duda alguna sobre la vital importancia que representa elegir bien el tipo de carbohidratos, así como la concentración, que va a utilizar el deportista a la hora de alcanzar sus objetivos deportivos y optimizar su rendimieto, evitando cualquier problema gastrointestinal.

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De hecho, en las recomendaciones establecidas por la International Society of Sports Nutrition (ISSN) se cataloga a los carbohidratos como una de las mejores ayudas ergogénicas disponibles que pueden utilizar los atletas para incrementar el tiempo de ejercicio, mantener e incrementar los depósitos de glucógeno muscular y hepático, aumentar la disponibilidad energética y reducir el tiempo de recuperación (Kreider RB et al., 2010). Prácticamente todos los profesionales del campo de la hipertrofia coinciden en introducir hidratos de carbono de bajo-medio índice glucémico durante todo el día excepto en la toma post-entreno (Aragón A & Schonfeld B 2013). Por esa razón las dietas o consejos alimenticios se organizan en torno al entrenamiento y al momento en el que se realiza (Nacreiro F 2013), lo cual ha llevado al incremento exacerbado en el consumo de amilopectinas como una excelente opción nutricional. La amilopectina es la parte ramificada de los almidones y las féculas de máiz. Son macromoléculas de glucosa unidas por enlaces alfa-1-4-glucosídicos y en las cuales aparece una ramificación alfa-1-6-glucosídica cada ≈25 residuos de glucosa. Las amilopectinas presentes en VIGGRO poseen un gran peso molecular, mucho mayor que la mayoría de los carbohidratos o azúcares con los cuales se configuran otros productos parecidos (maltodextrina, dextrosa, sacarosa, jarabe de glucosa o vitargo). Un mayor peso molecular está directamente relacionado con una menor osmolaridad, con lo que tiene un rápido transito por el estómago y por consiguiente una rápida entrada en el intestino, que es donde verdaderamente comienza su aporte energético. De esta manera se consigue una rápida hidratación y abastecimiento energético, evitando ralentización por el estómago y la mala absorción del agua ingerida junto con el carbohidrato, lo que deriva en una hidratación deficiente y problemas gástricos, que generan los carbohidratos de bajo peso molecular (Misner W, 2003).

Por otro lado, la realización de actividad física intensa conlleva a un importante estrés oxidativo, con la inevitable generación de radicales libres, los cuales disminuyen la capacidad del organismo para regenerarse y adaptarse al trabajo realizado. VIGGRO es un suplemento ideal para deportes aeróbicos/anaeróbicos intensos o extensivos debido a su aporte de antioxidantes (ácido alfa lipoico y licopeno), con los cuales se aceleran los procesos de recuperación y se predispone al organismo en un mejor estado para afrontar la siguiente carga de entrenamiento. Varios estudios soportan dichas afirmaciones tanto durante el ejercicio como una estrategia anti-envejecimiento (Ji LL, 1999; Ferrari CK, 2007; Fujimoto C & Yamasoba T, 2014; Mechanick JI et al., 2015).

Suplementación con Carbohidratos y Rendimiento en los Entrenamientos de Fuerza

 

El consumo de hidratos de carbono antes y durante el entrenamiento de fuerza, puede mejorar el nivel de rendimiento y la capacidad de trabajo dependiendo del volumen del entrenamiento.

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Las investigaciones que demuestran mejoras importantes por la suplementación con hidratos de carbono, se hicieron utilizando ejercicios multiarticulares como la sentadilla, pesos del 50% al 80% de la fuerza máxima y series prolongadas, de más de 10 repeticiones, hasta el fallo muscular. Los estudios que no encuentran efectos ergogénicos de los hidratos de carbono en los entrenamientos de fuerza fueron realizados con sesiones de bajo a moderado volumen. La suplementación con hidratos de carbono sería adecuada para aquellos que realizan entrenamientos con volúmenes relativamente elevados, donde participan grandes masas maculares y se realizan series relativamente prolongadas (típicos entrenamientos de resistencia a la fuerza para ganar volumen muscular), porque este tipo de entrenamiento determina una reducción significativa de los niveles de glucógeno que podría afectar la capacidad de trabajo. Los entrenamientos que son afectados positivamente con la suplementación con hidratos de carbono debieran durar más de 55 min, implicar al menos 130 Repeticiones, donde la mayor cantidad de ejercicios sean multiarticulares (Haff G, et al. 2003; Koch A, et al. 2001).

De acuerdo con esto la suplementación con hidratos de carbono es beneficiosa cuando los volúmenes de entrenamientos sobrepasan ciertos limites, siendo efectiva para mantener los niveles de glucógeno en valores óptimos, siendo especialmente importante cuando los entrenamientos son de alto volumen y duración, o se realizan más de una sesión al día, o en sesiones sucesivas dentro de un período de entrenamiento.

Thyfault J, et al. (2004) comparan los efectos de una bebida con una concentración del 20% de hidratos de carbono, que aportaba 1 g/kg de peso corporal, ingerida 10 min antes y 10 min después de un entrenamiento de fuerza, sobre la respuesta hormonal y el metabolismo proteico, en 9 hombres de 22,2+ 2,7 años entrenados en fuerza, viendo que la ingesta de hidratos de carbono líquidos crea un ambiente más anabólico, produciendo un aumento significativo de insulina, inmediatamente después del ejercicio y hasta 1,5 horas después, pero no atenúa la subida del cortisol, ni la degradación y síntesis de proteínas. De todas formas es de destacar que el aporte de hidratos de carbono de 1 g/Kg, aportado en una solución con una concentración del 20%, como la administrada en este estudio puede ser adecuada para ingerir antes del entrenamiento, mantener y aportar glucosa para atenuar el catabolismo muscular, pero sería algo escasa para ingerir a modo de recarga después de entrenamientos intensos. Debido a esto puede que la respuesta del cortisol no sea estadísticamente diferente a cuando no se ingieren hidratos de carbono, aunque si se ve un efecto positivo para elevar la insulina y favorecer la absorción de glucosa a nivel muscular (Thyfault J, et al. 2004; Tipton KD & Wolf R, 2001).

Otro aspecto a considerar es el momento en que se consuman los nutrientes, debido a que esto influye notablemente en los procesos de recuperación. Volek J (2004) destacan que modificando el momento en el cual se consumen los nutrientes sin modificar su aporte calórico ni su composición se pueden modificar las adaptaciones inducidas por un programa de entrenamiento de fuerza a largo plazo, 12 semanas. Demuestran que los efectos de utilizar una suplementación con hidratos de carbono y proteínas ingeridas antes, durante e inmediatamente después del entrenamiento conducen a modificaciones cuando los estudios se hacen a largo plazo, y no tanto cuando se comparan las adaptaciones después de una, o pocas sesiones de entrenamiento. De todas formas parece que estas ventajas podrían ser aplicables solo a los entrenamientos de fuerza. Burke L (2001) destaca que después de trabajos de resistencia aeróbica (ciclismo de carretera, maratón, etc.) el factor más importante es la cantidad y tipo de hidratos de carbono consumido y no tanto el momento de su consumo, siempre que no se tenga que realizar otro entrenamiento ante de 6 a 8 horas. De todas formas se acepta que el consumo inmediato de nutrientes que aporten hidratos de carbono y proteínas inmediatamente después de los entrenamientos de fuerza, es más efectivo para mejorar el volumen muscular y la fuerza máxima, respecto a cuando se consumen más tarde.

Otro factor que afecta la velocidad de recuperación del glucógeno muscular, tanto en los entrenamientos de fuerza o velocidad como en los de resistencia, es el nivel de entrenamiento de los sujetos, ya que los más entrenados tienden a recuperar más rápido los niveles de glucógeno utilizados. 

¿Para qué puedo usar VIGGRO?

Es sabido que el aporte de agua resulta vital para el desempeño de la actividad física pero también hay que destacar la importancia que tiene el aporte sostenido y sistemático de carbohidratos en las actividades de media y larga duración.

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Si seleccionamos un carbohidrato simple, de bajo peso molecular y estructura corta, es decir, de fácil digestión (jarabe de glucosa, dextrosa, sacarosa), multiplicamos las posibilidades de sufrir algún tipo de problema estomacal. Si por el contrario, nuestra elección apunta hacia un carbohidrato de estructura molecular compleja, tipo VIGGRO nos daremos cuenta que hemos encontrado la clave para dar el máximo de nosotros y recuperarnos con gran rapidez.

Debemos entender que la tasa con la que nuestro sistema degrada un almidón, azúcar o carbohidrato resulta determinante, ya que una mayor tasa de degradación implica mayor osmolaridad, es decir, un paso increíblemente más ralentizado por el estomago y una mala absorción del agua ingerida junto con el carbohidrato (efecto osmótico), lo que deriva en una hidratación deficiente y sus consecuentes efectos secundarios. Las soluciones o preparados hipotónicos son de baja osmolaridad, es decir, de rápido transito por el estomago y en consecuencia una rápida entrada en el intestino, que es donde verdaderamente comienza su aporte energético. Los preparados de baja osmolaridad pueden ser doblemente ergogénicos ya que por un lado potencian el aporte energético y por otro optimizan la hidratación. VIGGRO posee una osmolaridad muy baja y por tanto será capaz de minimizar el riesgo de problemas estomacales al tiempo que multiplica la hidratación y amplifica el aporte energético. 

Por último, y no menos importante, VIGGRO es una excelente opción nutricional para no generar picos de insulina en pacientes con síndrome metabólico (o alguna de las enfermedades crónicas no transmisibles asociadas, como diabetes, dislipidemias, hipertensión, etc.) y en aquellas personas que buscan reducir su porcentaje de grasa corporal. Es bien sabido que las amilopectinas modificadas como VIGGRO no generan un impacto agudo en las concentraciones de insulina, razón por la cual su uso es recomendado en momentos antes del entrenamiento y favorecer así la degradación de grasas durante y después del ejercicio.

Información Nutricional

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Presentación: Envase de 1,8 kg.

 

VIGGRO es un carbohidrato hidrolizado rico en amilopectinas (99%) mejorado con antioxidantes capaces de proteger el tejido muscular de las agresiones que los radicales libres producen durante el ejercicio físico. La exclusiva estructura de VIGGRO, similar al glucógeno, su alto peso molecular y su baja osmolaridad permiten un tránsito digestivo mucho más rápido que otros azúcares convencionales sin sus efectos adversos. Esto logra una rápida e inmejorable fuente de energía altamente disponible tanto para la actividad física como para la recuperación. Así, VIGGRO es una formula especialmente diseñada para recargar los depósitos musculares de glucógeno, de una manera muy rápida y minimizando la posibilidad de problemas gástricos. VIGGRO está constituido en un 94% por amilopectinas (carbohidratos de alto peso molecular), enriquecidos con ácido alfa-lipoico y antioxidantes). 

¿Cuáles son los mecanismos de acción de VIGGRO?

VIGGRO es una fórmula con una baja relación amilosa:amilopectina, lo que implica una inhibición de las respuestas glicémicas e insulínicas tras su consumo, lo cual lógicamente podría aumentar las reservas de glucógeno pre- o post-ejercicio y ahorrar el glucógeno muscular durante el ejercicio al incrementar la oxidación de grasas (Pérez-Guisado J 2008; Ormsbee MJ et al., 2014).

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Además, el alto número de ramificaciones de la amilopectina de VIGGRO tiene uno de los mayores pesos moleculares entre los carbohidratos disponibles, ya que puede estar entre los diez millones (10.000.000) y los mil millones  (1.000.000.000) respecto a la amilosa que se situa entre los cien mil  (100.000 y un millón (1.000.000 ) y los tan solo 180 de la dextrosa. Este elevado peso molecular de las amilopectinas de VIGGRO otorga una Osmolaridad muy baja (5,2  mOsm/kg agua en un 10% de disolución), y por tanto, acelera su paso por el estómago e intestino hasta la sangre (Pfeiffer A et al. 1998) para una recarga de glucógeno más rápida y tremendamente superior cuando se compara con otros sustratos presentes en la mayoría de las bebidas deportivas actuales (Alonso 1998; Hargreaves 1991; Sowka et al., 2000). En adición, el consumo de antioxidantes como el Licopeno y el Ácido alfa Lipoico ha mostrado aumentar significativamente el rendimiento muscular en sujetos sometidos a esfuerzo físico (Talbott SM, et al., 2007). Además, se ha mostrado que el tratamiento con licopeno puede de manera selectiva contrarrestar el crecimiento celular e inducir la apoptosis de células cancerígenas sin afectar a las células normales. Así, actualmente se sabe que la actividad antioxidante, anti-inflamatoria y pro-apoptótica del licopeno podría contribuir a la prevención y terapia de cáncer a través de la regulación de diferentes procesos bioquímicos involucrados con la carcinogénesis (Trejo-Solís C et al., 2013). 

Consumo de VIGGRO antes del Ejercicio

El objetivo de consumir una adecuada cantidad de hidratos de carbono, en las horas previas al ejercicio es favorecer una optimización adicional de sus depósitos, para supercompensar sus niveles que pueden estar deplecionados por entrenamientos anteriores u horas de ayuno como las que se producen durante la noche.

La ultima ingesta importante suele recomendarse de 2 a 6 horas antes del ejercicio dependiendo de cada sujeto y el tipo de actividad a desarrollar.

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La comida anterior al ejercicio debe ser de escaso volumen, fácil de digerir, y especialmente estar acorde con los hábitos de cada individuo, contener alimentos que no causen desordenes gastrointestinales, y aportar entre un 55% a 60% de hidratos de carbono, moderadas cantidades de proteínas, y grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas.

No existen razones, científicamente comprobadas para mantener un ayuno prolongado de más de 2 horas antes del ejercicio, debido a que la respuesta metabólica y la sensibilidad insulinica individual de cada sujeto al asimilar diversas cantidades y tipos de alimentos, es la que determina su capacidad de ingerir un tipo u otro de nutriente. Por este motivo, en muchos casos los sujetos pueden realizar pequeños aperitivos antes del ejercicio, que incluso mejoran la repuesta hormonal y ofrecen substratos rápidamente asimilables para la masa muscular durante el ejercicio. Diversos estudios han demostrado que la ingesta de hidratos de carbono entre  30 min a 1 h antes del ejercicio produce una reducción de los niveles de glucosa entre los 10 a 20 min iníciales, pero esto no ha sido asociado con una disminución del rendimiento, porque, esta disminución de la glucemia es transitoria y es compensada por el mismo organismo. No obstante puede que algunas personas manifiesten efectos negativos, llegando a producir una hipoglucemia secundaria, especialmente cuando se ingieren hidratos de carbono de alto índice glucémico de 45 minutos a 1 hora antes del ejercicio.

Los factores que debemos considerar para valorar la posibilidad de producir trastornos por la ingesta de hidratos de carbono antes del ejercicio son los siguientes:

  • Consumo de hidratos de carbono de alto índice glucémico en cantidades bajas (< 50 g).
  • Hipersensibilidad del sujeto para segregar altas cantidades de insulina.
  • Reducción de la respuesta compensatoria adrenérgica (lo cual depende de las características propias del sujeto y del ejercicio desarrollado).
  • Ejercicio de baja a moderada intensidad.

La elevación de insulina después de una comida inmediatamente previa al ejercicio, podría ser desventajosa para el rendimiento y el metabolismo, porque suprime la degradación de grasas, aumenta la combustión de glucógeno y glucosa, al mismo tiempo que acentúa la disminución de glucemia al comienzo del ejercicio, que se suma al estimulo de la insulina producida por la ingesta de los alimentos. No obstante este perjuicio no suele tener consecuencias importantes en el rendimiento en la mayoría de las personas, porque solo demandaría un aumento de las degradaciones iniciales de glucógeno, lo cual queda compensado por la ingesta de nutrientes. Aunque es de considerar que cuando los niveles de glucógeno estánagotados, la ingesta de hidratos de carbono en altas cantidades inmediatamente antes del ejercicio si pueden causar una bajada significativa de la glucemia, especialmente en sujetos muy sensibles a las secreciones de insulina. 

Consejos acerca de la ingesta de nutrientes con alto contenido de carbohidratos antes del entrenamiento o competición

+ La comida más apropiada a ingerir antes de cada entrenamiento o competición, así como el momento para realizarla, deben ser determinados por la experiencia de cada sujeto.

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+ La comida más importante anterior al ejercicio, debería aportar mayoritariamente hidratos de carbono (1 g/kg de peso corporal) siendo recomendadas las fuentes con moderado a bajo índice glucémico para mantener estable la glucemia, por la absorción progresiva de glucosa hacia la sangre, que ayuda a ahorrar glucógeno muscular y hepático.

+ Incluir trabajos de alta intensidad en el calentamiento para estimular las secreciones adrenérgicas, estimular la liberación de glucosa hepática y bloquear la elevación de la insulina.

+ Consumir suplementos con hidratos de carbono durante la actividad. De 6 a 8% en el caso de actividades de larga duración, carreras, ciclismo, etc., y hasta un 10 - 20% en actividades de fuerza, con escasa duración y alta intensidad.

+ Cuando el sujeto no tiene posibilidades de consumir hidratos de carbono, durante el ejercicio, es muy importante consumir, unas 3 a 4 horas antes, una comida que aporte especialmente hidratos de carbono de moderado a bajo índice glucémico.

+ Las comidas liquidas o suplementos específicos en formas de barritas con hidratos de carbono, son ideales para los aperitivos previos al entrenamiento, especialmente cuando los sujetos pueden tener alteraciones digestivas. 

Consumo de VIGGRO durante el Ejercicio

El consumo de hidratos de carbono, durante la realización de la actividad física, se ha mostrado beneficioso, no solo para las actividades de larga duración como carrera, ciclismo, etc sino también en actividades de alta intensidad y duración moderada como los deportes colectivos, trabajos con cargas, lucha, judo, etc. (Maughan R, 2001).

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Diversos estudios han mostrado como la ingesta de bebidas con una concentración del 5% de hidratos de carbono de diferentes tipos (glucosa, polímeros de glucosa, como la maltrodextrina y glucosa más fructosa) durante los entrenamientos previenen el desarrollo de hipoglucemia, mantienen estables o incrementan los niveles de glucosa sanguínea, pudiendo ayudar a mantener los niveles de glucógeno, muscular y también el hepático, el cual se libera más lentamente.

Los maratonianos, que no consumen bebidas o alimentos ricos en hidratos de carbono, durante la carrera  pueden finalizar con los niveles de glucógeno muy bajos, mostrando una glucemia cercana al límite inferior (2,8 mMol/l o 50 mg/dl) que limita notablemente su rendimiento, especialmente en los últimos kilómetros de la prueba. Debido a ésto es la realización de actividades de larga duración se recomienda ingerir preparados con glucosa, polímetros de glucosa, maltodextrina, en forma liquida o en barritas sólidas, o alimentos naturales como algunas frutas, que si bien aportan importantes cantidades de fructosa, muchas investigaciones han mostrado que este monosacárido es efectivo para mantener estables los niveles de glucemia en actividades de larga duración, especialmente cuando es suministrada en combinación con otras monosacáridos o disacáridos como la glucosa (Manore M & Thompson J, 2000). 

Cantidad de VIGGRO a suministrar durante el Ejercicio

Gran parte de los hidratos de carbono ingeridos durante el desarrollo de la actividad física serán utilizados por la masa muscular para producir energía. El ritmo máximo de degradación de la glucosa contenida en alimentos o bebidas ingeridas durante la actividad llega a ser de 1 g por min. No obstante, como la glucosa aportada externamente cumple otras funciones (aumento de glucemia, ralentización de la liberación del glucógeno hepático, y conservación de sus niveles en músculo e hígado), además de ser utilizada como substrato energético, la velocidad máxima de metabolización se alcanza cuando se ingieren cantidades de hidratos de carbono superiores a 1 g por minuto.

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El Colegio Americano de Medicina del Deporte recomienda un consumo de carbohidratos de 30 a 60 g por hora, lo cual parece ser adecuado para la mayor parte de los deportistas, a excepción de los que realizan grandes esfuerzos, como ciclismo de ruta ultramaratón, etc., con objetivos de alto rendimiento, en los cuales el limite superior  más alto podría ser más adecuado (Manore M & Thompson J, 2000). 

En general se recomienda utilizar bebidas con una concentración del 6 al 8% de hidratos de carbono que son fácilmente asimiladas a través del intestino y son muy efectivas para mantener el índice de glucemia estable durante el desarrollo de  actividad física. 

Consumo de VIGGRO después del Ejercicio

La eficiencia de los procesos de recuperación no solo depende de un adecuado aporte de hidratos de carbono, sino también de los demás macro y micronutrientes, que influyen los siguientes aspectos:

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  • Recuperación de los niveles de glucógeno muscular y hepático.
  • Rehidratación (aporte de fluidos y electrolitos perdidos por sudor).
  • Regeneración, reparación y adaptación a las cargas de trabajo desarrolladas durante el ejercicio.

Después el ejercicio la recuperación de los niveles de glucógeno depende en gran parte del aporte de alimentos ricos en hidratos de carbono, siendo la velocidad de regeneración principalmente regulada por dos factores:

            1. Presencia y eficiencia de transportadores de glucosa intracelular “GLUT 4”.

            2. La encima sintetizadora del glucógeno, “la glucógeno sintetasa”.

Estos factores son altamente sensibles a las cargas de trabajo físico, aumentando su actividad y acelerando la regeneración de glucógeno en las horas inmediatamente posteriores al ejercicio. No obstante es de considerar que este efecto es solo transitorio, ya que a medida que pasa el tiempo, la actividad de los dos factores anteriores retorna a sus niveles normales de reposo. Auque el tiempo que dura este efecto depende del tipo de actividad desarrollada, la intensidad, la duración del trabajo y especialmente la cantidad de glucógeno consumido, ya que cuanto más duro y voluminoso sea el entrenamiento y más glucógeno se consuma, más tiempo durará el efecto para facilitar la absorción de glucosa (Tipton KD & Wolf R, 2001). La velocidad de regeneración del glucógeno muscular después de un ejercicio intenso y prologando puede variar entre 5 a 10 mmol/kg de peso por hora, dependiendo de la cantidad, tipo y forma de suministrar los alimentos en las horas posteriores al ejercicio.

La ingesta de hidratos de carbono en las horas inmediatamente posteriores al entrenamiento, mejora especialmente la velocidad de la recuperación de los niveles de glucógeno. Ciertos estudios han demostrado que la velocidad máxima de regeneración del glucógeno se logra aportando entre 0,7 a 0,8 g de hidratos de carbono por kg de peso corporal, cada dos horas (0,35 a 0,4 g/kg de peso por hora). Este nivel constituiría un umbral de optimización de la velocidad de recarga de glucógeno debido a que dosificaciones superiores no han mostrado ser más eficientes (Maughan R, 2001).

La mayoría de los autores recomiendan que para asegurar una máxima velocidad de recuperación de los niveles de glucógeno se deben suministrar entre 0,7 a 1 g/kg de peso corporal cada 2 horas (0,35 a 0,5 g/kg de peso), durante las 2 a 4 horas posteriores a la realización de un ejercicio intenso y prolongado, lo cual permite aprovechar los efectos transitorios de la membrana muscular para asimilar más eficientemente, no solo glucosa sino también aminoácidos en las horas inmediatamente posteriores al ejercicio. 

¿Cómo debemos comparar VIGGRO con otros productos similares?

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  • Dentro de todo maremágnum de bebidas deportivas que se comercializan se hace difícil adivinar cuál es la más recomendable para una determinada actividad deportiva, o la más oportuna para antes, durante o después de un ejercicio o deporte específico. En este mercado podemos encontrar una lista casi interminable que va desde el azúcar común (sacarosa) u otros polisacáridos, hasta la matodextrina o polímeros de glucosa, pasando por una gran variedad de combinaciones entre ellos. VIGGRO es una bebida hidratante y energética generada con hidratos de carbono de alto peso molecular (hidrolizado altamente concentrado en amilopectinas) lo cual le brinda ventajas a nivel de absorción y duración de sus efectos ergogénicos.
  • A diferencia de otros suplementos de carbohidratos, VIGGRO genera picos de insulina menos pronunciados tras su consumo, lo cual otorga una seria ventaja nutricional para aquellos que deben mejorar su tolerancia a insulina o se encuentran en dietas para pérdida de peso.
  • Finalmente, la experiencia y trayectoria de MTX NUTRITION posicionan a VIGGRO como un producto de calidad, pureza y eficiencia, como ya lo han validado las propias pruebas de control de calidad, pero mucho más importante, como lo han validado los consumidores. 

Precauciones sobre la toma de VIGGRO

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+  VIGGRO no es una bebida energética con electrolitos tipo ISOSTAR o AQUARIUS.

+  VIGGRO es una bebida de recuperación energética, no aporta aminoácidos ni proteínas para favorecer la síntesis proteica.

+  VIGGRO es un carbohidrato, su ingesta aumenta notablemente las calorías totales consumidas.

+  Respetar el porcentaje de agua en la que se disuelve una dosis de VIGGRO.

INTERACCIONES A TENER EN CUENTA

  • Algunos medicamentos para el cáncer (quimioterapia) interactúan con el ácido alfa lipoico. El rol antioxidante del ácido alfa  lipoico podría reducir la efectividad de algunos medicamentos utilizados para tratar ciertos tipos de cáncer.
  • Los medicamentos para la diabetes (anti-diabéticos) presentan una interacción leve con el ácido alfa lipoico, debido a que este último puede disminuir la concentración de glucosa en sangre. Por lo tanto, el consumo de ambas sustancias puede conllevar a niveles muy bajos de glicemia. Se recomienda monitorear los niveles de azúcar constantemente en pacientes diabéticos. 

Modo de empleo: Mezclar 3,5 dosificadores (100 g) en agua (500 ml) y consumir antes y después de finalizado el entrenamiento, teniendo en cuenta que la cantidad varía dependiendo de la práctica deportiva. 

Para deportes de fuerza (Culturismo, Powerlifting, Halterofilia)

+ Tomar 100 g de VIGGRO en 500 ml de agua 10 minutos antes del entrenamiento. 

+ La ingesta post-entrenamiento varía dependiendo de la fase en la que se encuentre el deportista. Para la fase de volumen se recomiendan tres scoops de VIGRRO en compañía de una

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proteína (ej., HYDROZYME, ONE WHEY GOURMET, 100% WHEY). 

Para deportes de resistencia durante el entrenamiento y/o competición

+ Como ingesta pre-entrenamiento o pre-competición se recomienda consumir 100 g de VIGGRO dos (2) horas antes de la práctica deportiva. 

+ Como suplemento intra-training tomar durante el entrenamiento a pequeñas cantidades dos scoops por cada 500ml de agua.

Para deportes de resistencia a la fuerza durante el entrenamiento y/o competición

+  Tres scoops en 500ml de agua. Tomar de manera frecuente durante el entrenamiento.

Para deportes de resistencia para realizar una precarga

+  Dos tomas de tres scoops en 500ml de agua, una por la mañana y otra media hora antes de competir (se recomienda hacer una prueba antes en un entrenamiento). 

Para deportes de equipo durante la competición

 

+  Tomar dos-tres scoops en 500ml de agua en el descanso (15min). 

Para deportes de equipo después de la competición

 

+  Tomar tres scoops en 500ml de agua tras la competición (30min).

 

Como estrategia nutricional para la pérdida de peso

+ Consumir tres scoops de VIGGRO dos horas antes del entrenamiento intermitente de alta intensidad.

+ Inmediatamente post-entrenamiento, consumir solamente proteína de alta calidad sin carbohidratos (ISOZYME).

+ Transcurridas 1.5-2 horas post-ejercicio retomar el consumo de carbohidratos.

 

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